lunes, 20 de febrero de 2017

El porno y la madurez, totalmente compatibles

Hola de nuevo, vuelvo a escribir en este blog para seguir animando a todos aquellos a que tengáis un sueño a que lo hagáis realidad, sin importaros lo que digan los demás, sólo confiando en lo que os dice vuestro corazón.

Comenté en el anterior post que durante mucho tiempo soñé con ser actriz porno, y ser una de esas mujeres que recibían folladas a todas horas y, que encima, cobraban por hacerlo, sin dedicarse a la prostitución. Finalmente conseguí cumplir mi sueño y ahora me dedico al porno profesional, donde me siento feliz y realizada.

Y quiero dejar claro que lo mejor es dejarse de mitos y prejuicios en torno a este tema. Porque muchas de mis amigas me critican por mi profesión, y no porque les parezca mal en sí misma, sino porque les parece que no tengo edad para dedicarme a esto. Yo alucino con esta forma de pensar, como si una estuviera ya a las puertas de la jubilación, y las únicas preparadas para el sexo a mansalva fueran las jovencitas.


Para el que no lo sepa, quiero decir que las maduras cada vez tienen más peso en el mundo de la pornografía, por dos razones principales: una, porque al fin y al cabo las jóvenes se hacen mayores al cumplir años, como es ley de vida; y dos, que para las mujeres más mayores, de cuarenta en adelante, muchas prácticas sexuales se nos hacen divertidas y novedosas, y somos más proclives a realizarlas de buena gana.

Sí, parece extraño al decirlo, pero es así. Cuando a las actrices jóvenes se les pide por ejemplo que simulen en una escena ser lesbianas putas, hay diferentes reacciones propias de esa edad, desde risitas incómodas hasta la rotunda negativa a montárselo con otra mujer, aunque sea en la ficción. No lo digo de oídas, lo he visto varias veces en persona, y casi me puedo poner en su lugar si echo la vista atrás y pienso en mí hace veinte años. Sin embargo, yo que nunca había tenido sexo con ninguna fémina, no tuve ningún problema en mi primer video lesbico, y ahora los realizo con total normalidad.

Recuerdo que en mi primera escena lésbica, el director nos comentó que debíamos pensar en las asiáticas porno  que pudiéramos ver por internet. Es cierto que ellas parecen no envejecer nunca, pero en los últimos tiempos se ven más actrices orientales de edad madura de forma más natural, y demostraban siempre un gran dominio del sexo fuera con el género que fuera, incluso a solas en videos de masturbación. Debíamos fijarnos en ellas porque eran todoterreno, y habían sabido cambiar las actitudes juveniles por una madurez serena y que aparentaba tener una experiencia bestial.

Así que ya lo sabéis, si disfruto tanto de mi vida como actriz porno es, precisamente, porque ha llegado a mi vida a la edad adecuada, y no vuelvo la vista atrás pensando en si hubiera triunfado unos años antes, porque seguro que la experiencia no hubiera sido la misma. Nos vemos pronto.

martes, 20 de diciembre de 2016

Haz realidad tus sueños


¿A qué esperas para hacer realidad tus sueños?... Seguramente esta pregunta te la habrás hecho miles de veces y nunca has obtenido la respuesta, no te preocupes, ésta es la eterna pregunta que toda persona con inquietudes o sin ellas se hace a si mismo durante toda su vida y muy pocos consiguen responderla.

Yo siempre he sido una mujer soñadora, alegre, sincera y feliz, pero tenía muchos sueños por realizar y no todos ellos eran realizables o al menos no era fácil. Siempre tuve la espinita clavada de ser actriz porno y pensé que jamás lo llevaría a cabo, estaba casada con un hombre maravilloso y aunque no tenía hijos, con 41 años yo estaba convencida de que se me había "pasado el arroz" como se suele decir.

Pensamos que todo va a durar eternamente y por desgracia de repente te cambia la vida y en cuestión de horas todo ha dado un giro inesperado que te deja fuera de juego, por eso hay que estar preparado para cualquier cosa ya sea buena o mala y afrontarlo de la mejor forma posible.

Veréis, después de llevar casada 20 años pensando que me haría vieja con ese hombre, descubrí que me estaba siendo infiel con mi mejor amiga y ya os podéis imaginar la gran decepción que me llevé, cómo me engañó y cómo se aprovechó de mi buena fe.

El caso es que decidí divorciarme y empezar de cero fue realmente duro, pero sin tener nada claro de repente pensé: bueno, si estoy sola y no tengo que dar explicaciones a nadie, ¿por qué no me presento a un casting porno y así cumplo la fantasía que siempre había tenido en la cabeza?...

Dicho y hecho, me puse mi mejor lencería, me maquillé y me compré un vestidito ceñido, la verdad es que estoy bastante bien de cuerpo y aunque sabía que había millones de mujeres preciosas haciendo castings, no perdía nada por intentarlo.

Fue increíble, aquel chico tendría unos 28 años y tuve con él el mejor sexo de toda mi vida sin conocerlo de nada. Yo no sé los orgasmos que tuve y me dejé llevar por la situación sin pensar en las cámaras ni en nada más. Pues bien, ahora soy actriz porno y estoy en la categoría de maduritas, me tratan de maravilla, tengo un buen sueldo y sexo a diario alucinante, ¿que más puedo pedir?.

No seáis tontas chicas, disfrutad de la vida sin pensar en nadie más que en vosotras, os lo dice una mujer que hizo la tonta durante muchos años...